casita

“Id al mundo entero y proclamad la buena noticia” (Mc. 16,15), es todavía, como lo dice el Papa Juan Pablo II en la encíclica REDEMPTORIS MISSIO, número uno, un imperativo, una realidad paradigmática que hay que cumplir, pues falta tanta gente por evangelizar.

En estas líneas, encontrarán la historia de esta iniciativa misionera que brotó del corazón de un grupo de jóvenes animados por un sacerdote que un día quisieron asumir este reto.

Los acontecimientos aquí registrados manifiestan el cotidiano vivir de un grupo de cristianos, que apoyados en la Divina Providencia, el amor a la Santísima Virgen, Madre y Señora y la guía espiritual de su Patrono San Juan Eudes se consagran sin reservas a la obra misionera.

monte-carmeloHistoria
Siendo Párroco el Reverendo Padre Humberto Lugo Argüelles en Convención, en la Parroquia de Nuestra Señora del Monte Carmelo (1979 – 1984), inició la formación de misioneros con un grupo de jóvenes que se preparaban en el proyecto de Ministerios Laicales en la Diócesis. En 1980 se inicia la experiencia con los actuales padres: Jesús Emilio Pérez, Juan Amaya León y dos jóvenes más. Al año siguiente llega el joven Jesús Emel Vivas Bacca que hoy sacerdote, estudia en Florencia Italia. Debido al traslado del Padre Lugo a Aguachica (Parroquia Nuestra Señora del Carmen), la experiencia entró en receso y los jóvenes fueron enviados al Seminario Campesino de Yarumal. Partieron en aquella época: Yesid Castilla, Celiar Madariaga, Juan Amaya, Jesús Emilio Pérez, y otros. Dos de ellos se hicieron Sacerdotes, Juan Amaya a quientanto le debe el Instituto y Jesús Emilio Pérez, que trabajan en la Diócesis de Ocaña, los otros son docentes en diversas partes de Nuestra Provincia. 1985 – 1988: El Padre Humberto Lugo Argüelles realiza estudios en Roma y Jerusalén. Continúa pensando en el aporte misionero de Ocaña para el mundo. 1988 – 1990: Regresa el Padre Lugo de Roma y Jerusalén, durante este tiempo trabaja en el Secretariado Permanente del Episcopado Colombiano como Director del Departamento de Diaconado Permanente, Coordinador General de la Misión Nacional de Reconciliación, encargado del Departamento de Vocaciones y Seminarios y Vida Consagrada.

juan-pablo-iiLa voz del Papa
(1990): Monseñor Ignacio Gómez Aristizábal va a la visita Ad Limina a Roma. De paso por Bogotá se encuentra con el Padre Lugo y le cuenta que el Papa al ver el número grande de Seminaristas que tiene la Diócesis de Ocaña, le pregunta. “AY qué está haciendo por la Misión Ad Gentes?”; Monseñor en esta breve conversación abre un horizonte a la Misión Ad Gentes…. le dice al Padre Lugo “debemos hacer algo para responder al Santo Padre”. 1990 – 1991: Regresa el Padre Lugo a Ocaña, inicia su trabajo pastoral en la Parroquia de la Inmaculada Concepción, en el Seminario Mayor y en la formación de los Diáconos Permanentes. Es el momento para reiniciar su anhelado proyecto misionero.

casita2¿Qué era La Casita?
Era una casa de vareque, dos piezas y un pequeño corredor con una incipiente cocina. Se llamaba San Bernardo -era la casa de campo- donde los Jesuitas venían a descansar después de sus labores educativas y pastorales en el Colegio Caro. Todavía en Ocaña son testigos de su presencia el monumento a Cristo Rey y las tapias roídas por el tiempo en el camino a la Rinconada cerca de la Casita. ¿La Casita estaba predestinada?

padre-diegoLa presencia de la espiritualidad eudista en Ocaña
El Padre Diego Jaramillo viene como Superior Provincial, a responder la petición de la Diócesis para asumir el Seminario Mayor. Por supuesto, nos visita. Hubo en él una frase, un tanto profética: “ojalá, que en el futuro donde estemos nosotros, también haya una Casita de la misión”. Hoy en Huancayo y en Tacna – Perú se ha hecho realidad esta profecía.

(1996) Con inmensa alegría recibimos la noticia que los Padres Eudistas asumían el Seminario Mayor de la Diócesis, llegado así el primer equipo se puso a disposición para colaborarnos. Gratísima fue su ayuda en el campo de formación, en el conocimiento de la vida de San Juan Eudes y su espiritualidad. El Licenciado Luis Carlos López Villota dejó inmensa huella en nosotros, por su bondad, responsabilidad y amor a María. Actualmente los Padres Víctor Raúl Sánchez y Jorge Acevedo desde el Seminario Mayor El Buen Pastor continúan esta presencia con incondicional generosidad.

Es el grito del corazón del Padre Lugo, carisma que confirmó Su Excelencia Mons. Jorge Enrique Lozano Zafra, tercer Obispo de Ocaña, que la Casita le debe tanto, con el decreto 092/98, del 15 de Agosto de 1998 y que La Congregación para la Evangelización de los Pueblo, bajo la dirección de su Prefecto , Su Eminencia, el Cardenal Crescencio Sepe, ratifica con el Protocolo 184/02 del 17 de febrero de 2002.

Hoy, La Casita está presente en muchas partes de América y el mundo. Su ideal misionero Ad Gentes lo viven “los buenos hijos” del Instituto Misionero San Juan Eudes, sociedad de vida apostólica, la obra misionera del Padre Lugo, esfuerzo de angustias, dolores y hasta lágrimas, porque las obras de Dios no se fraguan sino en el dolor y el sacrificio, y los MISIONEROS KARDIMISSIO DE SAN JUAN EUDES, la obra de la madurez de un fundador que se siente comprometido hasta el final de su vida con la especifica misión Ad Gentes.

2Los MISIONEROS KARDIMISSIO DE SAN JUAN EUDES son corazones que arden de deseos por la misión y que seguros de su ALIANZA BAUTISMAL CON LA SANTÍSIMA TRINIDAD hacen presente el AMOR MISERICORDIOSO DE DIOS en los ambientes más abandonados y más necesitados del EVANGELIO, gastándose en perenne llama como el CORAZÓN DE JESÚS , que para San Juan Eudes es UNA HOGUERA DE AMOR.

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